Blinka y las memorias de un encuentro en verano

Un encuentro inesperado en las carreteras de Torres del Paine que transformó para siempre nuestra forma de mirar a los pumas, a la naturaleza y a nosotros mismos.

Carolina Suazo Llanos

5/8/2024

Era uno de los tantos viajes que hacíamos hacia Torres del Paine. Íbamos con amigos. Gastón conducía nuestro viejo compañero de aventuras, su primer auto, un Korando. Un auto cansado, lento para subir las ventanas, pero noble. Seguramente sonaba Gustavo Cerati en los parlantes, porque a Gastón siempre le gustó manejar cantando a todo pulmón por las carreteras, como si nadie estuviera mirando.

Atravesábamos el sector de Lago Sarmiento en dirección hacia Lago Pehoé cuando ocurrió. Un puma cruzó la carretera frente a nosotros. Todo pasó en segundos y, al mismo tiempo, quedó detenido para siempre en nuestra memoria. Nos quedamos inmóviles, sin saber qué hacer. Estacionamos a un costado y apagamos el motor para no interrumpir. Ella quedó al otro lado del camino, quieta, observando hacia el lago. Nosotros la mirábamos desde el auto con el corazón acelerado, intentando entender lo que estaba ocurriendo.

Hoy lo reconocemos entre risas, no sabíamos nada… Nuestra relación con los pumas estaba construida desde el desconocimiento. Desde documentales lejanos. Desde escenas africanas. Yo estaba convencida de que en cualquier momento iba a abalanzarse sobre el auto. Intentábamos subir las ventanas desesperadamente, pero el mecanismo era tan lento que parecía burlarse de nuestro nerviosismo. Queríamos bajar el volumen de la música y terminábamos haciendo todo al revés.

Y ahí estaba ella. El viento movía apenas el pasto, era una tarde tranquila, donde podíamos escuchar con mucha claridad las loicas y las becazinas. El azul profundo del lago parecía imposible, de ese color intenso que tiene Lago Sarmiento. Todo se sentía inmenso y silencioso.

Entonces, Blinka giró la cabeza. Ahí volvimos a asustarnos. Pensamos que nos había visto como una amenaza. Que venía hacia nosotros. Pero cuando levantó el rostro entendimos algo que jamás olvidaríamos. Le faltaba un ojo.

Quedamos impactados. Había algo profundamente salvaje y, al mismo tiempo, profundamente frágil en ella.

Después comenzó a vocalizar. Ese sonido atravesó el aire y nos dejó completamente paralizados. Nuestros corazones se aceleraron otra vez porque no entendíamos qué significaba. Hoy sabemos que no había agresividad en su comportamiento. En ese entonces, durante el año 2020, Blinka tenía dos crías y simplemente intentaba reunirlas. Los pumas evitan el conflicto. Ella solo estaba buscando a sus cachorros. Pero nosotros aún no lo sabíamos.

Saqué mi pequeña Canon PowerShot SX50 HS por la ventana. Mi camarita compañera desde los once años. Alcancé a tomar un par de fotografías antes de irnos lentamente, todavía nerviosos.

Con el tiempo entendimos que ese momento cambió algo en nosotros. Sin darnos cuenta, ahí comenzó todo. Comenzó la curiosidad. Las ganas de aprender. De observar distinto. De entender antes de temer. De conocer el comportamiento de una especie tan incomprendida y silenciosa como el puma. Y también, comenzó una forma nueva de mirar el mundo.

Blinka fue una gran madre y una gran cazadora. La última vez que fue vista fue en el año 2025, en el sector norte del parque. Desde entonces no han existido nuevos registros de ella.

A veces pensamos en eso. En cómo un encuentro de apenas unos minutos puede quedarse viviendo dentro de uno durante años.

Desde aquella tarde no dejamos de aprender. De enamorarnos allá afuera. De sorprendernos con lo inmenso y con lo pequeño. Con los encuentros breves y con aquellos que nos regalan un poco más de tiempo.

Qué extraña y hermosa sincronía tiene la vida. Porque sin saberlo, aquel día en la carretera no solo conocimos a un puma. Conocimos a Blinka. Y, de alguna manera, también comenzamos a encontrarnos a nosotros mismos.

Email

Wildframeschile@gmail.com

Phone / Whatsapp

+56 9 8995 0417

© 2025. Wild Frames Chile.

All Rights Reserved.

Website developed by Carola Suazo

PLAN YOUR JOURNEY WITH US!

Location

Puerto Natales, Chile

Instagram

@wildframeschile